:::::::::::::::::::::::TRANSMISION EN VIVO ::::::::::::::::::::::

Mostrando entradas con la etiqueta Ciudad de lamas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciudad de lamas. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de octubre de 2009

ENTRE EL ESCRITOR Y EL PERIODISTA

Primero de octubre, todas las voces que llaman al noticiero de la mañana saludan para felicitar a los periodistas por su día, enfatizan especialmente el saludo para los periodistas del medio local. No me animo a interrumpir la animosidad que demuestran los que llaman a la radio, además no me gusta repetir las palabras de los demás y siento que si llamaría no haría más que repetir tantas palabras que ya no serían enteramente mías.
Entre tantas voces, una me desconcierta por el nombre que acaba de mencionar en medio de otros nombres a quienes está felicitando: Carlos Maktangrunaka. Me reconozco en falta, mi grandísima torpeza de haberme olvidado del más grande y peculiar periodista con que cuenta Lamas desde hace más de tres décadas.
Maktangrunaka es la voz más representativa de un tipo de periodismo que no es estrictamente periodismo sino un género híbrido, rebosante de genialidad literaria aún no reconocida en su real magnitud. Como él mismo se describe, es un hombre de pluma multifacética, un escritor de filosofía fragmentaria. Un escritor, a secas.
Imposible no agradecer al Hacedor por regalar a Lamas tan talentoso y singular escritor- periodista. Para muestra unos cuantos botones, todos ellos tomadas de “No hay Cultura sin Lectura”, revista que ya supera los ciento cincuenta números y que tiene un único escritor: Carlos Maktangrunaka.
- Quien se dedica a varias cosas a la vez, puede que no haga bien ninguna.
- Joven aprovecha tu juventud antes que te acerques al ataúd.
- Feo y culto puedes valer más que bello pero ignorante.
- ¿Quién es un verdadero profesional? En mi concepto, el que sabe bien su idioma, el que sabe muchísimo de su especialidad, y el que sabe algo de todo el resto.
- Hay dos mundos en la vida de los creyentes: el de su conocimiento, donde gobiernan ellos; y el de su ignorancia, donde actúa Dios.
- La vida (humana) es un portento; pero, a la vez también, una gran cojudeza.

Cristian Ángel

viernes, 9 de octubre de 2009

LAMAS, LA TRICENTENARIA CIUDAD

Lamas, he aprendido a amarte, a sufrirte, a compenetrarme contigo en tu suelo, en tus calles, en tu historia de triste postergación. Lamas, me he aprendido siendo niño la historia de valientes chancas, de un tal Ancohallo y también de un general español, Martín de la Riva y Herrera; canciones que hablan de “mi Lamas, mi Lamas un pueblo sin igual” y otras más de un hijo de esta tierra de arcilla y amor como es Joshelín.
He crecido sabiéndome un hijo adoptado de esta hermosa tierra donde llegué siendo apenas un crío de tres o cuatro años. Me han cobijado los atardeceres de tantos días, me he bañado en el río de tus tradiciones, he comido en un buen tiesto en alguna fiesta del wayku, me han acariciado tantas veces las frescas brisas de Ancohallo, he recorrido mis ojos por cada trazo de tus paisajes, en suma, me siento tan lamisto como aquel que ha derramado su primer llanto de neonato en algún hogar de uno de los barrios de la tricentenaria Lamas.
Lamisto digo y no lameño, que lameño me resulta más una afectación, un soterrado intento segregacionista ante una cultura, la cultura quechua lamista. Un acriollamiento y hasta amenaramiento del lenguaje del cual no soy partidario. Así que me quedo con lamisto que lamisto me siento y sentiré mientras viva.
Qué paradoja la tuya amada tierra, que siendo madre de tantos pueblos tus hijos te aventajen en desarrollo socioeconómico. Qué triste reconocer que perdimos las oportunidades que la historia nos dio, mas este pensamiento no debe paralizarnos sino impulsarnos a mejores esfuerzos por sacar adelante a nuestra amada Lamas.
Viajar los ojos en el ocaso de la tarde desde el మీ Es tan bueno saberse hijo de esta cálida tierra, hijo adoptado en mi caso, sentado en alguna nocturna hora en la tranquilidad de la plaza de Lamas, o bajar a la nueva plaza del wayku, que de noche no sirve mal a los diálogos de los enamorados.
rador, amar deseando la extensión del momento hacia el infinito en esta tricentenaria ciudad donde reposa mi corazón.

Criz Vórtice.

 
Elegant de BlogMundi