Lejos de la política, cerca del corazón ya que la libertad no tiene colores ni fronteras. El concierto que Juanes y sus amigos cantantes hicieron en Cuba es en el sentido más lírico posible un canto a la libertad, un canto que alguna vez inició y no tiene cuando terminar. Me alegro que Juanes haya desoído las advertencias de lo “políticamente correcto”, que haya corrido de la “prudencia” para no ser señalado como alguien que apoya cierta ideología política. Me alegro que Juanes y sus amigos sean tan irresponsables como para llevar alegría a tantos miles de cubanos que tuvieron un día inolvidable. Qué bueno que se hayan vestido de blanco todos los cantantes, empezando por Juanes, ya que es imposible desligar la libertad de la paz y la paz de la libertad.
En muchas formas nuestra vida está ligada a la política, aun sin pretenderlo nuestras vidas están afectadas por las decisiones políticas de otros que nosotros elegimos. Hay dos formas de estar con respecto a tu relación con tu pueblo, con aquellos que llamamos paisanos, ciudadanos, hermanos de pueblo y de raza; una es siendo indiferente, es ser meros observadores de lo que otros determinan y otra forma es ser siendo partícipes activos, involucrados e identificados con una posición ante la vida y la sociedad.
Una política es la mejor de todas: El amor a los demás. Toda concepción política ideal parte de este principio, el amor a los demás. Es en ese amor que se funda la dignidad del prójimo, la justicia del pueblo, el desarrollo equitativo, la libertad, mil veces la libertad.
Cantar al que sufre, a un pueblo golpeado por la pobreza y anhela vientos de cambio, es en el fondo un acto de amor. Juanes no cantó a la Cuba política, él cantó a la Cuba pueblo, gente, corazón.
Que opina usted sr lector?
martes, 29 de septiembre de 2009
Grande Juanes
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